CORONACH (2026)
El escocés James McBain está de vuelta con el cuarto álbum de estudio de su proyecto Hellripper, ocho nuevos temas de ese sonido que sabe sumergirnos en una vertiente cruda y extrema del metal clásico, en donde hay cabida para el black o el thrash, pero también, como no, para elementos de rock retro e mismamente el speed. Un álbum que vuelve a incidir en la facilidad que demuestra James para crear temas directos e incendiarios con un pasmosa facilidad para arrojar riffs incendiarios y crudos, combinados con una buena base de melodía que buscan su inspiración en sonidos clásicos, si cabe, una vez más buscando mayores influencia en esta ocasión en elementos del heavy más clásico. Es cierto también, que este nuevo trabajo ha logrado profundizar en determinados aspectos que redundan en unos temas que aún conservando cierta inmediatez como sucedió en pasadas entregas, logran también mantener el pulso a la hora de ofrecer un sonido más elaborado, que permite que los temas desarrollen diferentes facetas, desde aquellas en donde una atmosfera densa y oscura ha ganado enteros, hasta las secciones más características de Hellripper, en donde los riffs se suceden de forma directa, crujiente y retro, aunando ese carácter más crudo con unas melodías marca de la casa. Tal vez este sea el aspecto más reséñable de este "Coronach", la capacidad de James de bajar revoluciones al conjunto y dejar se su música se empape de otro tipo de influencias más cercanas si cabe a un estilo más clásico como le rock o el heavy más clásico, logrando un sonido que permite trabajar otras facetas en el mismo a las cuales no nos tenía tan acostumbrados. No es esto impedimento, para que sonidos thrash o un primitivo black, junto con una endiabla velocidad sigan estando presentes, conformando todo ello un registro que ha ganado en mayores matices, ofreciendo secciones que cuando parecen querer languidecer se reformulan en partes más directas y profundas, equilibrando registros e influencias de manera directa y precisa, inspirándose en cualquier registro de metal clásico, al mismo tiempo que la habilidad innata de James para escupir riffs de forma precisa e incendiaria nos ofrezca un buen número de acertados momentos a lo largo del álbum. Un álbum que incide en una faceta más heavy o rock dentro de sus estilo, pero que también saben sacar partido a elementos de un primitivo black o un incendiario thrash, para conformar un sonido que aún mostrando síntomas de evolución se mantiene preciso y crudo. (7,7).



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