lunes, 28 de septiembre de 2026

SARDONIC WITCHERY - INTERVIEW



 1. Sardonic Witchery comenzó su trayectoria en Oporto en 2012 y desde entonces habéis recorrido un largo camino, pasando por numerosas formaciones, splits y lanzamientos. Si miráis hacia atrás, ¿qué importancia tienen aquellos primeros años en Oporto para entender lo que Sardonic Witchery es hoy? ¿Qué ha cambiado y qué permanece intacto desde aquellos comienzos? 

King Demogorgon: Los primeros años en Oporto fueron fundamentales para entender lo que Sardonic Witchery es hoy. Para mí, 2012 no representa solamente el nacimiento de Sardonic Witchery, sino también el final de una etapa muy importante de mi vida con Infernal Kingdom, que estuvo activo entre 2000 y 2011. Decidir poner un punto final a Infernal Kingdom no fue fácil después de tantos años, pero sentía que había llegado el momento de cerrar ese capítulo y comenzar algo completamente nuevo. Sardonic Witchery nació precisamente de esa necesidad de empezar de cero, continuar mi camino dentro del underground y construir una identidad propia. Durante todos estos años han cambiado muchas cosas, pero también hay elementos que permanecen exactamente igual. A nivel de estudio, desde los comienzos de Sardonic Witchery hasta este nuevo álbum, siempre fui yo quien compuso y grabó prácticamente todo. En algunos lanzamientos conté con guitarristas técnicamente mejores que yo para grabar determinados solos, pero la composición, las voces, las baterías y la dirección general del proyecto siempre estuvieron bajo mi responsabilidad. Eso cambió finalmente en 2025, cuando decidí incorporar oficialmente a G. Lucis Ruina como miembro de Sardonic Witchery. Él ya llevaba aproximadamente tres años tocando conmigo como músico en directo, así que nuestra relación musical ya estaba muy consolidada. Sentí que había llegado el momento adecuado para dar ese paso y convertirlo oficialmente en parte del proyecto. En este nuevo álbum también comenzó a aportar ideas y composición, lo que representa una nueva etapa para Sardonic Witchery. A nivel de formación en directo, la historia es completamente diferente. Desde 2012 han pasado más de 30 músicos por las diferentes formaciones en directo de Sardonic Witchery. Hemos tenido músicos de Portugal y de diferentes partes de Europa, y posteriormente músicos de Estados Unidos, especialmente desde que el proyecto se estableció en Texas. Por eso siempre he visto Sardonic Witchery como dos realidades que se complementan. Por un lado está el núcleo creativo y de estudio, que durante muchos años fui prácticamente yo solo; y por otro está la banda en directo, que ha ido cambiando constantemente y que me ha permitido trabajar con muchísimos músicos diferentes. Cada una de esas etapas ha dejado algo. Algunos músicos estuvieron durante más tiempo, otros durante menos, pero todos forman parte de la historia del proyecto. Hemos pasado por diferentes formaciones, splits, demos, EPs, álbumes, conciertos y giras, y todo eso ha contribuido a construir lo que Sardonic Witchery es actualmente. Musicalmente también hemos evolucionado. Sardonic Witchery comenzó con una identidad mucho más enfocada en el Raw Black Metal, pero con los años hemos ido incorporando diferentes elementos hasta llegar a la dirección más Black Thrash y Speed Black Thrash que estamos desarrollando actualmente. El nuevo álbum es una consecuencia natural de toda esa evolución. Pero, a pesar de todos esos cambios, hay algo que nunca ha cambiado: la actitud. La pasión por el underground, la independencia, la honestidad y la necesidad de hacer esta música porque realmente creemos en ella. Nunca hemos intentado seguir una moda ni adaptar Sardonic Witchery a lo que pueda estar funcionando en determinado momento. Así que, cuando miro hacia atrás, veo 2012 como un punto de partida, pero también como la continuación de todo lo que aprendí durante los años de Infernal Kingdom. Sardonic Witchery ha cambiado muchísimo desde aquellos primeros días en Oporto, pero la esencia, la actitud y la razón por la que hago esta música siguen siendo exactamente las mismas.

2. A lo largo de vuestra discografía habéis mantenido una fuerte conexión con el underground y con una concepción bastante tradicional del black metal. ¿Qué significa para vosotros la palabra “underground” en 2026? ¿Sigue teniendo el mismo significado que tenía cuando comenzasteis la banda? 

King Demogorgon: Para mí, la palabra “underground” sigue teniendo prácticamente el mismo significado que tenía cuando comencé Sardonic Witchery en 2012, aunque obviamente el mundo ha cambiado muchísimo. El underground no lo veo simplemente como tocar en lugares pequeños, vender pocos discos o pertenecer a una determinada escena. Para mí es, sobre todo, una actitud. Es hacer las cosas por convicción, sin depender de las modas, de las tendencias o de lo que pueda funcionar comercialmente en un determinado momento. Cuando empecé Sardonic Witchery en 2012, Internet y las redes sociales ya eran importantes, pero hoy la situación es completamente diferente. Actualmente puedes lanzar una canción desde cualquier parte del mundo y hacer que llegue a miles de personas en cuestión de horas. Hay más posibilidades de promoción, más plataformas y más facilidad para descubrir bandas. Pero al mismo tiempo creo que todo se ha vuelto mucho más rápido y, en cierto sentido, más superficial. Hoy puedes escuchar cientos de bandas en un solo día, pero muchas veces la música se consume y se olvida con la misma rapidez. Por eso creo que mantener una identidad propia es todavía más importante. Para mí, Sardonic Witchery siempre ha estado conectado con esa mentalidad. Hemos editado música en CD, cassette y vinilo, hemos hecho splits, demos, EPs y álbumes, hemos trabajado con sellos pequeños de diferentes países y hemos tocado en escenarios grandes y pequeños. Todo eso forma parte del underground. Y tampoco creo que underground signifique necesariamente ser desconocido. Una banda puede crecer, tocar en festivales importantes, hacer giras internacionales y seguir teniendo una mentalidad underground si mantiene el control sobre su música, su identidad y sus principios. En 2026, para mí, el underground significa precisamente eso: mantener la autenticidad en un mundo donde todo está cada vez más orientado hacia los algoritmos, las redes sociales y la imagen. Puedes utilizar todas esas herramientas, por supuesto, pero no dejar que ellas decidan quién eres como banda. Sardonic Witchery ha cambiado musicalmente y ha crecido mucho desde 2012, pero nunca hemos querido perder esa conexión con el underground. Mientras sigamos haciendo música porque es lo que queremos hacer y no porque alguien nos diga qué debemos hacer para tener éxito, para mí seguiremos formando parte del underground.


3. La banda nació en Portugal, pero posteriormente os establecisteis en Estados Unidos. ¿Cómo ha influido ese cambio geográfico en Sardonic Witchery, tanto musicalmente como en vuestra relación con la escena? ¿Sentís que existe todavía una identidad portuguesa o lusitana dentro de la banda? 

King Demogorgon: El hecho de vivir en Estados Unidos no significa que haya dejado de ser portugués. Yo sigo siendo portugués y nunca he sentido la necesidad de cambiar mi nacionalidad simplemente por vivir en Texas. Podría haberlo hecho, pero nunca lo he considerado necesario. Mi vida está en Estados Unidos, pero mis raíces siguen siendo portuguesas. Sardonic Witchery nació en Oporto y siempre ha sido un proyecto mío individual. Por eso sigo considerando que Sardonic Witchery es una banda portuguesa, aunque desde hace muchos años esté establecida en Estados Unidos. La nacionalidad de una banda no tiene necesariamente que cambiar porque su fundador se mude de país. Ahora la situación es un poco diferente porque desde 2025 G. Lucis Ruina forma oficialmente parte de Sardonic Witchery. Él es estadounidense y aporta también a la composición y a la dirección musical del proyecto. En ese sentido, si alguien quiere definirlo geográficamente, podríamos decir que actualmente Sardonic Witchery tiene una conexión entre Portugal y Estados Unidos. Pero, sinceramente, eso tampoco es algo que me preocupe demasiado. Para mí, lo importante es la música y lo que hacemos, no poner una etiqueta geográfica demasiado estricta a la banda. Además, incluso decir que somos una banda “estadounidense” tampoco sería completamente exacto. Yo vivo en Texas y G. Lucis Ruina vive en Washington D.C., y estamos separados por más de 2.500 kilómetros. Así que ni siquiera vivimos en la misma ciudad, estado o escena local. Eso demuestra también cómo ha funcionado Sardonic Witchery durante muchos años. Siempre ha sido un proyecto que ha conseguido funcionar a pesar de las distancias y de los cambios de formación. Lo importante es que las personas involucradas compartan la misma visión musical. Así que sí, considero que Sardonic Witchery tiene raíces portuguesas muy fuertes, porque ahí comenzó todo y porque sigue siendo mi proyecto. Pero actualmente también existe una parte estadounidense muy importante a través de G. Lucis Ruina. Al final, no creo que necesitemos escoger entre una cosa u otra. Sardonic Witchery puede tener raíces portuguesas, estar establecido en Estados Unidos y tener actualmente un miembro portugués y otro estadounidense. Para mí, eso es simplemente parte de nuestra historia y de nuestra evolución.



4. Llegamos a “Hell’s Thorns Attack”, vuestro nuevo álbum. Ya desde el título parece existir una intención de confrontación y violencia. ¿Qué representa para vosotros este título y cuál es la idea general que queríais transmitir con el álbum? 

King Demogorgon: “Hell’s Thorns Attack” es un título que representa muy bien la energía y la actitud de este nuevo álbum. Desde el principio quería que el título transmitiera agresividad, oscuridad y una sensación de ataque, pero no solamente en el sentido literal de la violencia. Las “espinas del infierno” representan todo aquello que es hostil, doloroso y destructivo, mientras que “Attack” representa la actitud con la que Sardonic Witchery entra en esta nueva etapa. Es como una declaración de guerra, pero una guerra contra todo aquello que representa decadencia, falsedad y debilidad. Este álbum también representa un cambio importante dentro de Sardonic Witchery. Musicalmente seguimos teniendo nuestras raíces en el Black Metal, pero hemos llevado mucho más lejos los elementos de Thrash y Speed Metal. El resultado es más directo, más agresivo y, en algunos momentos, incluso más caótico que nuestros trabajos anteriores. No quería hacer simplemente otro álbum de Black Metal siguiendo exactamente la misma fórmula. Después de tantos años haciendo Sardonic Witchery, necesitaba que el nuevo material tuviera otra energía. “Hell’s Thorns Attack” es precisamente eso: una evolución natural, pero sin abandonar nuestras raíces. A nivel lírico, el álbum continúa explorando temas oscuros, blasfemos, violentos y relacionados con el lado más extremo de la naturaleza humana. No intento transmitir un mensaje político ni hacer música para dar lecciones a nadie. Las letras forman parte del universo de Sardonic Witchery y buscan crear una atmósfera de oscuridad, odio, muerte, destrucción y rebelión. También es importante mencionar que este álbum marca una nueva etapa porque es el primer trabajo en el que G. Lucis Ruina participa oficialmente como miembro de Sardonic Witchery y aporta también a la composición. Después de tantos años siendo prácticamente un proyecto individual, eso aporta una dinámica diferente. Por eso considero “Hell’s Thorns Attack” más que simplemente un nuevo álbum. Es el resultado de todo lo que Sardonic Witchery ha vivido desde 2012, pero también representa hacia dónde queremos llevar el proyecto ahora. Más agresividad, más velocidad, más energía y una actitud todavía más desafiante. El título resume bastante bien esa idea: Sardonic Witchery no está aquí para pedir permiso. Está aquí para atacar.

5. Musicalmente, el disco parece profundizar en una combinación de “black metal, thrash y heavy metal”, con riffs particularmente directos y agresivos. ¿Cómo surgió esta orientación? ¿Fue algo que decidisteis conscientemente antes de comenzar a componer o fue la música la que os llevó hacia ese sonido? 

King Demogorgon: Fue una decisión completamente consciente antes de empezar la composición. Cuando terminé “Barbaric Evil Power” ya tenía bastante claro que no quería hacer otro álbum exactamente igual. Ese disco ya tenía una fuerte influencia de Heavy Metal dentro de nuestra base de Black Metal. Podría describirlo como una mezcla entre Manowar y Maniac Butcher, entre muchas otras influencias, por supuesto. Con “Hell’s Thorns Attack” queríamos llevar esa idea mucho más lejos, pero esta vez incorporando una influencia mucho más fuerte de Thrash Metal y Speed Metal. Antes de comenzar a componer ya sabíamos que queríamos que el álbum fuera más rápido, más agresivo, con riffs más directos y con una energía mucho más cercana al Thrash y al Speed Metal, sin perder la esencia de Sardonic Witchery. Para nosotros era importante que la evolución fuera evidente. Nunca hemos querido hacer un álbum simplemente para repetir lo que ya hicimos anteriormente. Cada disco tiene que aportar algo nuevo y, al mismo tiempo, seguir teniendo la identidad de la banda. “Barbaric Evil Power” fue un paso hacia ese sonido más Heavy, y “Hell’s Thorns Attack” es el siguiente paso natural, llevando esa fórmula hacia el Thrash y el Speed Metal. No fue algo que apareció por casualidad durante la composición; fue una dirección que decidimos desde el principio. También hay algo que considero muy importante después de tantos años con Sardonic Witchery: el álbum siguiente tiene que ser mejor que el anterior. No necesariamente “mejor” en el sentido de que todo el mundo vaya a preferirlo, porque eso es imposible de controlar, sino mejor desde nuestra propia perspectiva como músicos. Tiene que mostrar evolución, nuevas ideas, más experiencia y algo que todavía no hayamos hecho. Después de más de una década con Sardonic Witchery, si simplemente hiciéramos el mismo álbum una y otra vez, para nosotros perdería todo el sentido. Por eso creo que “Hell’s Thorns Attack” confirma una vez más esa evolución. Sigue siendo Sardonic Witchery, puedes reconocer nuestras raíces y nuestra identidad, pero al mismo tiempo puedes escuchar que hemos avanzado desde “Barbaric Evil Power”. Para nosotros, ese es el objetivo: mantener la esencia, pero nunca quedarse estancados.


6. En una entrevista reciente comentabas que, a diferencia de otros trabajos, esta vez existía desde el principio una visión bastante clara de hacer un disco de Thrash/Heavy Black Metal. ¿Qué buscabais exactamente conseguir con esa mezcla? ¿Había algún sonido o época concreta que quisierais recuperar? 

King Demogorgon: Sí, desde el principio teníamos una visión bastante clara de lo que queríamos conseguir con “Hell’s Thorns Attack”. No empezamos a componer y dejamos que el sonido apareciera por casualidad; primero teníamos una dirección definida y después empezamos a construir las canciones alrededor de esa idea.

Pero también es importante decir que las raíces del Heavy Metal dentro de Sardonic Witchery no aparecieron de repente con “Barbaric Evil Power”. Esas influencias ya estaban presentes desde los primeros trabajos. Incluso en el primer álbum ya había solos de guitarra con una clara influencia del Heavy Metal. En los discos anteriores esa influencia quizá era menos evidente, pero siempre estuvo ahí. Con “Moonlight Sacrifice Ritual” esa parte comenzó a tener todavía más presencia y fue evolucionando poco a poco. Después llegó “Barbaric Evil Power”, donde llevé esa influencia mucho más lejos. Ese álbum ya tenía una combinación bastante marcada entre Black Metal y Heavy Metal, y podría describir algunas de esas influencias como una mezcla de Manowar con Maniac Butcher, entre muchas otras. Por eso “Hell’s Thorns Attack” no representa un cambio radical, sino el siguiente paso de una evolución que lleva muchos años ocurriendo dentro de Sardonic Witchery. Esta vez queríamos llevar todavía más lejos el lado agresivo y rápido, dando mucho más protagonismo al Thrash Metal y al Speed Metal. Desde antes de empezar la composición ya sabíamos que queríamos riffs más directos, más velocidad, más agresividad y una energía mucho más cercana al Thrash y al Speed Metal, pero sin perder la oscuridad y la esencia del Black Metal. Tampoco queríamos simplemente recuperar un sonido concreto del pasado o copiar una determinada época. Tenemos muchas influencias de diferentes décadas, especialmente de los años 80, pero la idea era utilizar esas influencias para construir algo que siguiera sonando a Sardonic Witchery. Nos gusta mucho esa época del metal en la que los riffs tenían muchísimo protagonismo, las canciones tenían personalidad y había una sensación de energía y peligro que muchas veces se ha perdido con producciones demasiado limpias y perfectas. Pero “Hell’s Thorns Attack” no es un álbum nostálgico. No estamos intentando volver a 1985 o 1987. Estamos tomando elementos que nos gustan de aquella época y mezclándolos con nuestra propia experiencia después de tantos años haciendo Sardonic Witchery. Así que, realmente, el camino ha sido bastante natural: desde los primeros álbumes ya existían esas raíces de Heavy Metal, después fuimos desarrollándolas cada vez más, “Barbaric Evil Power” las llevó a otro nivel y ahora con “Hell’s Thorns Attack” añadimos una influencia mucho más fuerte de Thrash y Speed Metal. Por eso no veo este álbum como una ruptura con nuestro pasado, sino como una continuación y una evolución de todo lo que hemos hecho hasta ahora. No estamos intentando recuperar el pasado; estamos utilizando el espíritu de esas influencias para seguir construyendo el futuro de Sardonic Witchery.


7. En el proceso de composición también aparece una novedad importante: la incorporación de G. Lucis Ruina. ¿Cómo cambió su entrada la manera de trabajar de Sardonic Witchery? ¿Cómo se repartió el proceso creativo entre vosotros y qué aportó a la personalidad de “Hell’s Thorns Attack”? 

King Demogorgon: La entrada de G. Lucis Ruina cambió bastante la manera de trabajar, pero en realidad no fue algo que ocurriera de repente. Él ya llevaba aproximadamente tres años tocando conmigo como músico en directo, así que ya existía una relación musical muy sólida y él conocía perfectamente mi manera de trabajar y la visión que tenía para Sardonic Witchery. Hasta este álbum, Sardonic Witchery había sido prácticamente un proyecto individual a nivel de composición. En todos los álbumes anteriores siempre utilicé otros guitarristas para grabar los solos de guitarra. Por ejemplo, en “Kult Of The Underground Warrior” los solos fueron grabados por Gerardo Méndez, de Texas, y en otros trabajos colaboró el guitarrista francés Chris Menta. Con “Barbaric Evil Power” ya hubo un cambio importante, porque G. Lucis Ruina comenzó a participar en la parte de los solos de guitarra y también produjo el álbum, trabajando con las pistas que yo había grabado previamente en mi estudio casero. Pero con “Hell’s Thorns Attack” su participación fue mucho más completa. Esta vez no solamente grabó los solos, sino que participó directamente en la composición, en la producción y en prácticamente toda la parte instrumental de guitarras y bajo. Incluso ayudó a corregir y limpiar algunos errores de batería que yo había grabado. Las voces y la batería las grabé yo en mi estudio en Texas, mientras que las guitarras y el bajo fueron grabados por G. Lucis Ruina. Los dos somos multinstrumentistas, y eso hace que el proceso sea mucho más fácil porque ambos entendemos diferentes instrumentos y podemos comunicarnos musicalmente de una manera muy directa. Además, le di bastante libertad dentro del proceso de composición. Yo ya sabía que él entendía perfectamente lo que quería hacer con Sardonic Witchery y hacia dónde quería llevar el sonido. Y técnicamente es un guitarrista mejor que yo, así que había muchas ideas que llevaba años teniendo en la cabeza pero que, por mis propias limitaciones técnicas con la guitarra, nunca había conseguido llevar exactamente a la música. Con G. Lucis Ruina pude finalmente transformar algunas de esas ideas en algo real. Yo podía explicarle lo que quería, incluso teniendo una idea bastante concreta en mi cabeza, y él tenía la capacidad técnica para llevarlo a la guitarra de una manera que yo probablemente no habría podido hacer. Eso fue una de las cosas más interesantes de trabajar juntos. No sentí que estuviera perdiendo el control de Sardonic Witchery; al contrario, sentí que finalmente tenía otra herramienta para poder expresar musicalmente ideas que llevaba muchos años queriendo hacer. Por eso creo que su participación fue tan importante para “Hell’s Thorns Attack”. No llegó simplemente como guitarrista para grabar unas partes. Se convirtió en una parte real del proceso creativo y técnico del álbum. Y al mismo tiempo, creo que conseguimos mantener el equilibrio. Yo sigo aportando la identidad, la visión y la dirección general de Sardonic Witchery, mientras que G. Lucis Ruina aporta su capacidad técnica, sus ideas, sus arreglos y su propia personalidad como músico. Después de tantos años haciendo prácticamente todo solo, tener a alguien con quien compartir esa visión y que además pueda llevar algunas de mis ideas más lejos técnicamente ha sido una evolución muy natural. Por eso considero “Hell’s Thorns Attack” un álbum muy importante dentro de la historia de Sardonic Witchery. No solamente por el cambio musical hacia el Black Thrash y el Speed Metal, sino porque representa el comienzo de una nueva etapa: por primera vez, Sardonic Witchery dejó de ser un proyecto prácticamente individual a nivel creativo y pasó a funcionar realmente como un dúo.


8. El álbum contiene ocho canciones y poco más de 35 minutos, lo que hace que el disco resulte bastante directo. ¿Cómo decidís cuándo una canción está terminada? ¿Preferís mantener los temas compactos y agresivos o hubo composiciones que originalmente eran más largas y terminaron siendo reducidas? 

King Demogorgon: Honestamente, este álbum fue pensado y editado para ser lo más directo posible. Desde el principio queríamos evitar cualquier cosa que pudiera hacer que el disco perdiera intensidad. No hay intros, no hay partes innecesariamente largas ni esa persistencia en determinados riffs que quizás estaba más presente en trabajos anteriores. Queríamos que “Hell’s Thorns Attack” fuera un álbum rápido, agresivo y sin demasiados términos medios. Que desde el primer segundo hasta el último mantuviera esa sensación de ataque. Cada canción tiene su propio feeling y su propia personalidad, pero cuando escuchas las ocho canciones juntas creo que forman un álbum muy completo. No queríamos que las canciones fueran simplemente ocho temas rápidos y agresivos sin diferencias entre ellos. Cada una tiene algo diferente que aportar, pero todas encajan dentro de la misma visión. También creo que los poco más de 35 minutos funcionan perfectamente para este tipo de álbum. No sentimos la necesidad de alargar las canciones solamente para tener un disco más largo. Si una idea funciona durante tres o cuatro minutos, ¿por qué convertirla en seis o siete? Para mí, especialmente en un álbum de este estilo, es mucho más importante mantener la tensión y la energía que intentar demostrar cuánto puedes alargar una canción. “Hell’s Thorns Attack” fue pensado prácticamente como una experiencia face to face: rápido, directo, agresivo y sin términos medios. Queríamos que el oyente terminara el álbum y sintiera que acababa de recibir una descarga de energía, no que hubiera escuchado algo que se perdió en demasiados minutos. Creo que esa también es una de las diferencias importantes con algunos de nuestros trabajos anteriores. Aquí fuimos mucho más conscientes de eliminar todo lo que no fuera necesario y dejar solamente aquello que realmente hacía avanzar las canciones. Ocho canciones, poco más de 35 minutos y sin relleno. Eso es exactamente lo que queríamos.


9. Las letras continúan moviéndose alrededor de conceptos como Satanismo, brujería, guerra, deseo y paganismo. En “Hell’s Thorns Attack”, ¿qué importancia tiene la dimensión lírica? ¿Son las letras una parte esencial del concepto de cada canción o funcionan principalmente como una extensión de la atmósfera creada por la música? 

King Demogorgon: Las letras siempre han sido una parte muy importante de Sardonic Witchery. No son simplemente algo añadido a la música; tienen que complementar la atmósfera y la energía de cada canción. En “Hell’s Thorns Attack” seguimos explorando temas como Satanismo, brujería, guerra, deseo, paganismo, muerte y oscuridad. Cada canción tiene su propio concepto y feeling, por eso las letras también son diferentes entre sí. No tengo una fórmula única: a veces la idea lírica viene primero y otras veces nace de la música. Lo importante es que ambas cosas funcionen juntas. Para mí, las letras son una parte esencial de cada canción, pero también una extensión de la atmósfera musical.


10. Me gustaría detenerme también en canciones como “Ego Sum Rex Ignis Aeternus”, cuyo propio título introduce una dimensión más épica y solemne dentro de un disco muy agresivo. ¿Qué historias, imágenes o conceptos hay detrás de esta canción? ¿Y existe alguna canción del álbum que consideréis especialmente representativa de la nueva etapa de Sardonic Witchery? 

King Demogorgon: “Ego Sum Rex Ignis Aeternus” tiene precisamente ese lado más épico y solemne que mencionas. La canción habla de poder, fuego, oscuridad y de una figura que se presenta como un rey eterno, casi como una entidad que está por encima del tiempo. Además, es probablemente la canción más ritualística del álbum. Tiene cánticos en latín con efectos de eco, creando una sensación de ritual y una atmósfera mucho más solemne y ceremonial. Quería que tuviera una atmósfera diferente dentro del álbum, porque aunque “Hell’s Thorns Attack” es un disco muy directo y agresivo, no quería que todas las canciones tuvieran exactamente el mismo feeling. Y sobre qué canción representa especialmente esta nueva etapa, sinceramente no elegiría una sola. Para mí es el álbum completo el que marca esta nueva etapa de Sardonic Witchery. Cada canción tiene su propio feeling, pero todas juntas representan exactamente la dirección que queríamos conseguir. Y estoy bastante seguro de que dentro de algunos años “Hell’s Thorns Attack” será considerado un clásico dentro de la discografía de Sardonic Witchery. Hahaha. Puede sonar un poco arrogante decirlo ahora, pero sinceramente creo mucho en este álbum.



11. La portada de “Hell’s Thorns Attack” presenta una estética mucho más elaborada y oscura que algunos de vuestros trabajos anteriores. ¿Quién se encargó del artwork y qué instrucciones o ideas le proporcionasteis? ¿Qué relación existe entre esa imagen y el contenido musical del álbum? 

King Demogorgon: El artwork de “Hell’s Thorns Attack” fue realizado por Jenglot Hitam, pero la historia de cómo llegamos a esta portada es bastante curiosa.

Jenglot Hitam ya tenía esta ilustración realizada y disponible para la venta desde hacía algunos años, pero nadie la había comprado. Yo, por mi parte, estaba buscando exactamente un artwork con este estilo para “Hell’s Thorns Attack”. Cuando vi esta portada disponible, fue prácticamente amor a primera vista. Era exactamente la estética que tenía en mi cabeza para este álbum. No necesité pensarlo demasiado: aproximadamente cinco minutos después de encontrarla, la portada ya era mía. Hahaha. No tuve que darle muchas instrucciones al artista porque la imagen ya estaba hecha y, precisamente, lo que me llamó la atención fue que encajaba perfectamente con la idea que tenía para el álbum. Creo que a veces estas cosas simplemente ocurren. Puedes pasar meses buscando algo específico y, de repente, encuentras una imagen que parece haber sido hecha para tu música. Y eso fue exactamente lo que pasó con “Hell’s Thorns Attack”. La portada ya estaba esperando durante años y simplemente necesitaba encontrar al álbum adecuado. Para mí representa muy bien la música: oscura, agresiva, infernal y con una sensación de ataque. Cuando la vi, pensé inmediatamente: “Esta es la portada de nuestro próximo álbum.”


12. El disco está apareciendo en diferentes formatos físicos y a través de sellos como “JEMS” y “Firecum Records”. ¿Qué importancia sigue teniendo para vosotros la edición física —CD, vinilo, cassette— en una época en la que la mayoría de la gente descubre la música a través de las plataformas digitales? ¿Cómo ha sido trabajar con estos sellos? 

King Demogorgon: La edición física sigue siendo extremadamente importante para nosotros. Yo vengo de una generación en la que comprar un CD, un vinilo o un cassette era parte de la experiencia de descubrir una banda. Para mí, un álbum físico es algo que puedes tener en las manos, mirar el artwork, leer las letras y conservar durante años. El streaming está bien para descubrir música, pero nunca va a sustituir completamente esa experiencia. A lo largo de los años hemos tenido propuestas y contratos con editoras bastante más grandes, pero nunca sentí que firmar acuerdos de exclusividad de cinco o diez años fuera necesariamente beneficioso para Sardonic Witchery. Perder nuestra libertad sobre la música durante tantos años solamente tendría sentido si los beneficios fueran realmente importantes.

Al final decidí que para nosotros era mucho mejor continuar trabajando con diferentes sellos en diferentes territorios. Cuando apareció la posibilidad de editar “Hell’s Thorns Attack” con Firecum Records para CD y vinilo en Europa y con JEMS Label para CD, cassette y vinilo en Estados Unidos, pensé inmediatamente que podía ser la fórmula perfecta. La idea no era simplemente elegir entre uno u otro sello. Lo que queríamos era ver si ambos podían aceptar algo que no es tan habitual: trabajar cada uno en su propio territorio. Normalmente tienes un sello europeo y el material tarda muchísimo en llegar a Estados Unidos, o al contrario. Y con los precios de envío que tenemos actualmente, comprar un CD o un vinilo desde otro continente puede llegar a ser completamente absurdo. Así conseguimos que cada sello trabaje su propio territorio y que el álbum sea mucho más accesible para la gente. Y estoy muy contento con el trabajo que tanto Firecum Records como JEMS están haciendo. Además, seguimos teniendo libertad para editar el álbum digitalmente por nuestra cuenta y para hacer futuras ediciones o reediciones donde consideremos que tiene sentido. Ya tenemos una edición para Sudamérica preparada para octubre en CD con Black Metal Store Brazil, y también estamos estudiando otras propuestas para México y Asia. Puede parecer una fórmula un poco extraña, pero para mí tiene mucho sentido. Esto es underground. No todo tiene que estar basado en contratos de exclusividad, números y grandes negocios. Para nosotros también existe la libertad, la pasión y el placer de hacerlo. Y mientras podamos mantener esa libertad y al mismo tiempo conseguir que nuestra música llegue físicamente a diferentes partes del mundo, creo que estamos haciendo las cosas de la manera correcta.


13. Sardonic Witchery ha publicado a lo largo de los años numerosos splits y colaboraciones con otras bandas. ¿Qué lugar ocupa actualmente el formato split dentro del underground? ¿Hay alguna banda o escena con la que os gustaría compartir próximamente un lanzamiento? 

King Demogorgon: El formato split sigue teniendo su lugar dentro del underground, y siempre puede ser interesante compartir un lanzamiento con otra banda, especialmente cuando existe una conexión real entre los proyectos. Quizás una banda con la que me gustaría hacer algo en el futuro sería Hellbutcher. Creo que podría ser una combinación bastante interesante. Pero, sinceramente, después de tantos splits a lo largo de los años, algunos de ellos no tuvieron exactamente el resultado que esperábamos, y eso también me ha hecho pensar un poco diferente. Quizás ahora sea el momento de concentrarnos más en los álbumes. De hecho, ya estoy pensando y trabajando en ideas para el sexto álbum de Sardonic Witchery. Así que ese es actualmente mi principal foco. Eso no significa que descarte completamente otro split en el futuro. Si aparece una propuesta realmente interesante y tiene sentido para Sardonic Witchery, por supuesto que podría suceder. Pero ahora mismo, después de tantos años y tantos lanzamientos, quiero concentrar la energía en hacer un gran sexto álbum.


14.Para terminar entrando en la escena, Portugal tiene una tradición de black metal muy particular, con bandas como Moonspell, Corpus Christii, Black Cilice o Decayed, pero vuestra música también parece conectar con una tradición internacional mucho más amplia. ¿Cómo veis actualmente la escena portuguesa y qué diferencias encontráis respecto a cuando Sardonic Witchery comenzó? 

King Demogorgon: Tengo una conexión muy profunda con el underground portugués. Llevo directamente involucrado en la escena desde hace más de 26 años, desde el año 2000 hasta que me fui a vivir a Texas en 2012. Antes de Sardonic Witchery estaba con Infernal Kingdom, y durante esos años compartí escenario varias veces con Decayed, Corpus Christii y Morte Incandescente. De hecho, en 2025 Sardonic Witchery también tuvo la oportunidad de hacer un split con Decayed, así que esa conexión continúa hasta hoy. Pero mi relación con la escena portuguesa no se limitaba solamente a tocar. Entre 2005 y 2010 organicé dos festivales underground en Oporto, Extreme Devotion Fest y Hellmaster Ritual, donde llevamos a Portugal por primera vez bandas como Besatt, Inferno, Balmog, Empty, Infernal, Ereshkigal, Metal King, Naastrand y Ethreum, entre muchas otras. También tuve una pequeña paper zine llamada “Devoção Extrema” y participé en la gestión de un pequeño club de metal. Así que fueron muchos años completamente metido en el underground portugués, no solamente como músico, sino también organizando conciertos, festivales, publicaciones y eventos. De las bandas portuguesas actuales y clásicas que más me gustan podría mencionar Filii Nigrantium Infernalium, Decayed, IRAE, Morte Incandescente, Infernüs, Alcoholocaust y MEDO, aunque hay muchas otras bandas muy buenas y seguramente estaría aquí una hora mencionándolas. Creo que la escena portuguesa continúa siendo muy fuerte, no solamente en el Black Metal, sino en el Metal extremo en general. Lo que sí ha cambiado bastante es la manera en que funcionan algunos proyectos. Cuando yo empecé, ya existían varios proyectos one-man-band, pero normalmente eran proyectos paralelos de músicos que también tenían bandas con formaciones en directo. Hoy existen muchísimos más proyectos individuales que directamente no tienen intención de tocar en vivo. Podría destacar algunas bandas amigas como Sonneillon y Law of Contagion, y es curioso porque ambos tienen antiguos músicos que estuvieron relacionados con Infernal Kingdom y Sardonic Witchery. También destacaría Grievance y, más recientemente, Sigilo, entre muchos otros proyectos que están haciendo cosas interesantes. Pero, en general, creo que el underground portugués sigue teniendo mucha fuerza. Han cambiado las generaciones, las herramientas y la manera de promocionar la música, pero esa pasión continúa existiendo. Y para mí es importante decirlo porque Portugal sigue siendo una parte fundamental de mi historia musical. Aunque llevo muchos años viviendo en Texas, nunca he perdido esa conexión con el underground portugués. Sardonic Witchery nació allí y esa raíz sigue presente.




15. Y quisiera terminar con una cuestión especialmente relacionada con la tradición sueca. El black metal sueco de finales de los 80 y principios de los 90 —desde Bathory y Nifelheim hasta la escena de Estocolmo/Gothenburg y toda la tradición del black/thrash y del metal extremo sueco— ha dejado una huella enorme en muchas bandas posteriores. ¿Qué relación personal y musical tenéis con esa escena? ¿Hay bandas, discos o músicos suecos que hayan influido particularmente en Sardonic Witchery? Y, desde vuestra perspectiva, ¿qué elementos de aquella tradición siguen siendo importantes para una banda de black metal en 2026? 

King Demogorgon:  Bathory es fundamental para mí. No solamente para Sardonic Witchery, sino para mi forma de entender el Black Metal. Creo que es imposible hablar de la historia del Black Metal sin hablar de Bathory y de Quorthon. Pero la escena sueca fue muchísimo más que Bathory. También tuve y tengo una enorme influencia de bandas como Nifelheim, Morbid, Dissection, Bewitched, Naglfar, Throne of Ahaz, Marduk, Dark Funeral, Raise Hell, Gehennah, Armagedda, Sacramentum, Setherial y muchas otras. Hay algo en el metal extremo sueco que siempre me fascinó: esa capacidad de mezclar Black Metal con Thrash, Speed, Heavy y Death Metal sin perder la agresividad. Y precisamente esa mezcla tiene mucho que ver con lo que estamos haciendo ahora con Sardonic Witchery. La tradición sueca ya demostró hace décadas que esos estilos podían convivir perfectamente. Dissection es otro caso muy importante para mí, especialmente por la forma de combinar oscuridad, agresividad y melodía. Y bandas como Marduk o Dark Funeral representan otra parte de esa tradición más extrema y agresiva del Black Metal sueco. Creo que lo más importante que podemos aprender de aquella época no es intentar copiar el sonido de 1988 o 1992. Es mantener esa actitud de hacer música extrema con personalidad, con riffs que tengan identidad y sin miedo a mezclar diferentes influencias. Eso sigue siendo completamente válido en 2026. Puedes escuchar Black Metal, Thrash, Speed o Heavy Metal y utilizar todos esos elementos para crear algo propio. De hecho, “Hell’s Thorns Attack” nace precisamente de esa mentalidad. Para mí, la tradición sueca demuestra que el Black Metal nunca tuvo que ser una fórmula cerrada. Puede evolucionar, puede incorporar otras influencias y seguir siendo oscuro, agresivo y auténtico.  Y probablemente esa sea la mayor influencia que Sardonic Witchery ha tomado de esa escena: no copiar el pasado, sino entender por qué aquella música tenía tanta personalidad y llevar ese espíritu hacia nuestra propia música.


16. ¿Cómo fueron vuestros comienzos en las música: primeros conciertos a los que asistís, primeros álbumes que compráis?¿Qué echo en vuestras vidas os empujó a querer ser músicos? 

King Demogorgon: Eso tendría que llevarnos bastante atrás en el tiempo. Empecé a tocar la guitarra con 11 años, en un conservatorio en Suiza, país donde crecí y viví durante unos diez años, desde los 6 hasta los 16. A los 13 años ya tenía mi primera banda de garaje y tocaba Grunge, hahaha. Fue ahí cuando empecé realmente a descubrir lo que significaba tocar música con otras personas. Los primeros CDs que compré fueron de Judas Priest, Pantera, Sepultura y Slayer. Esas bandas fueron algunas de mis primeras grandes referencias y poco a poco fui entrando cada vez más en el Metal extremo. Entre mis primeros conciertos importantes recuerdo a In Solitude, Grog, Genocide e In Tha Umbra, pero sin duda los conciertos que más me marcaron fueron IMMORTAL, Dark Funeral y Marduk, entre 1999 y 2001. Creo que fue una combinación de todo eso: descubrir música que realmente me impactaba, empezar a tocar guitarra muy joven y después tener la necesidad de crear mi propia música. 


17. ¿Qué álbum representa para vosotros la esencia del black metal?¿qué últimos álbumes habéis comprado? 

King Demogorgon: Para mí, todos los álbumes de Maniac Butcher representan el verdadero espíritu del Black Metal. Tienen esa esencia cruda, oscura y auténtica que para mí define lo que debe ser el Black Metal. Sobre mis últimas compras, últimamente he comprado bastante música. El último de NunSlaughter, “Call of the Wild” de Destroyer 666, el primer álbum de Abbath, hahaha nunca fui demasiado fan de ese tipo de bandas hechas para hacer dinero, pero lo encontré barato y lo agarré. También compré el último de Cenotaphe y Sanctvs, “El Rostro de la Muerte” de Hirax, “Raped by the Nukes” de Lord Humongous y el split de Lord Humongous / Mordant Rhed. Además, conseguí un EP que me faltaba para completar mi colección de Besatt, “Impía Symphonia”. Sé que compré alguna cosa más, pero también recibo música de amigos prácticamente todas las semanas, así que ahora mismo tengo fácilmente centenas de discos todavía por escuchar. Hahaha.


18. Muchas gracias por tomaros el tiempo en contestar estas preguntas para Black Metal Spirit, si queréis agregar algo para los seguidores de Sardonic Witchery este es el lugar. Espero que las preguntas sean de vuestro agrado. 

King Demogorgon:  Muchas gracias a Black Metal Spirit por la entrevista y por el interés en Sardonic Witchery. Por supuesto, disfruté mucho respondiendo estas preguntas y hablando un poco sobre nuestra historia, nuestras influencias y este nuevo álbum. A todos los que apoyan Sardonic Witchery desde hace años, y también a quienes están descubriendo la banda ahora: muchas gracias. Sin el apoyo de la gente que todavía compra CDs, vinilos, cassettes, merchandising, va a los conciertos y mantiene vivo el underground, bandas como nosotros no tendrían ningún sentido. “Hell’s Thorns Attack” es una nueva etapa para Sardonic Witchery, pero seguimos haciendo esto por las mismas razones de siempre: pasión por el Metal, por el underground y por hacer nuestra propia música sin seguir tendencias ni preocuparnos demasiado por lo que esté de moda. Nos vemos pronto en tu iglesia del Metal más próxima.

Disfruta de la guerra, porque la paz será terrible!

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Torrid Death's Fire ‎– From Beneath The Crumbling Reality 22,99 €



Vinyl, LP, Compilation, Limited Edition





domingo, 27 de septiembre de 2026

EVIL EXCESS

 


Origen: Alemania, Koblenz.

Formados: 2022

Estilo: Black, speed.

Temática: ?

Enlaces: Bandcamp, facebook e instagram.

Miembros:

  • Agent Torture Batería
  • Excessor Guitarra
  • Fürst Vinter Bajo
  • Marv Guitarra
  • Skullkrusher Voces
Discografía:

  • Demo 2024 Demo 2024  
  • Infiltrate Their Sancutary CD 2026

INFILTRATE THEIR SANCUTARY (2026)
Desde las oscuras entrañas de Koblenz, Alemania, surge Evil Excess, una joven formación que, tras dejarse ver con su demo de 2024, se presenta ahora en formato largo con "Infiltrate Their Sanctuary". Nueve temas donde el Black Metal más primitivo se da de bruces con el Speed Metal de vieja escuela, dejando tras de sí una buena dosis de mugre, velocidad y actitud. Desde los primeros compases queda claro que aquí no se viene a descubrir nada nuevo, sino a rendir culto a ese sonido añejo que huele a local de ensayo, cerveza derramada y amplificadores funcionando al límite. La batería es puro músculo, con una pegada seca y directa que empuja los temas hacia delante sin excesivos artificios. Los bombos galopan, la caja golpea con mala leche y los cambios de ritmo aparecen siempre al servicio del riff, manteniendo una sensación de constante hostilidad. Y si hablamos de riffs, las guitarras son posiblemente el principal argumento de "Infiltrate Their Sanctuary". Excessor y Marv descargan una sucesión de riffs veloces, cortantes y endiabladamente pegadizos, combinando la suciedad del Black Metal con ese espíritu macarra propio del Speed Metal ochentero. No faltan las melodías oscuras ni esos pequeños detalles que consiguen que algunos riffs se queden dando vueltas en la cabeza después de terminar la escucha. “Steel Cvlt” abre la veda a toda velocidad, mientras que “Blasphemous Orgy” y “Blazing Cathedrals” continúan repartiendo metralla sin demasiadas contemplaciones. En “Knights Of Lucifer” encontramos uno de los cortes más completos, con un desarrollo algo más trabajado y un estribillo que demuestra que la banda sabe combinar agresividad con memorabilidad. “Gargoyles” sigue una línea similar y vuelve a dejar patente que estos alemanes no necesitan llenar los temas de florituras para conseguir que funcionen. A las seis cuerdas se suma la voz de Skullcrusher, áspera, sucia y perfectamente adecuada para esta clase de aquelarre metálico. Sus registros se mueven entre el gruñido y el chillido, aportando ese componente malévolo que termina de vestir las composiciones. La producción, lejos de buscar una excesiva limpieza, conserva bastante suciedad y deja que el conjunto respire con naturalidad. Y eso es precisamente lo que necesita una propuesta como ésta: crudeza, volumen y sensación de peligro. Evil Excess bebe descaradamente de los clásicos, pero lo hace con suficiente hambre como para que el resultado no suene simplemente a una colección de homenajes.
Aquí hay Black Metal, hay Speed, hay Heavy Metal de los ochenta y, sobre todo, hay ganas de tocar rápido y sonar jodidamente malvado. "Infiltrate Their Sanctuary" no va a cambiar las reglas del juego, ni falta que hace; su cometido es mucho más sencillo: patear culos y mantener viva la llama del metal extremo más primitivo. Un debut honesto, rabioso y muy disfrutable que deja a Evil Excess como una banda a seguir de cerca dentro de la nueva hornada underground alemana. Ahora sólo queda esperar a que el próximo asalto sea todavía más oscuro, más rápido y más blasfemo. (8).


1. Steel Cvlt  
2. Infiltrate  
3. Blasphemous Orgy  
4. Blazing Cathedrals  
5. Knights of Lucifer  
6. Unholy Divine  
7. Hellflaming Scriptures  
8. S.M.E.K.  
9. Gargoyles




Howling Black Witchery And Ritualistic Elegies At The Foot Of The Wicker Throne captures the mystical essence of classic dungeon synth while incorporating haunting blackened vocals that add a distinct and sharp dimension. The album invites listeners to explore shadowy castles, ancient rituals, and whispered spells, immersing them in its mysterious atmosphere.

Numbered limited edition of 111 copies, pressed on smokey grey vinyl.





sábado, 26 de septiembre de 2026

MØRKGRIM

 


Origen: Suecia / Noruega.

Formados: 1994

Estilo: Black

Temática:?

Enlaces: Instagram y Morkgrim.

Miembros: 

  • Dominator Batería
  • Hrafngrímnir Bajo, guitarra, programaciones, teclados y voces
Discografía:

  • Garm Single 2026  
  • Blóðsvǫrr Single 2026  
  • Sǫgur frá Norðfirði CD 2026

SOGUR FRÁ NORDFIRDI (2026)

Mørkgrim es uno de esos proyectos cuya historia parece escrita a contracorriente del tiempo: Hrafngrímnir lo puso en marcha en 1994, durante los años dorados del black metal noruego, pero abandonó la escena a finales de aquella década sin haber llegado a registrar un álbum. Más de treinta años después, aquella vieja criatura resucita con Sǫgur frá Norðfirði, un debut que mira decididamente hacia las raíces del género. La propuesta combina black metal de vieja escuela con una marcada presencia de elementos folk y atmósferas paganas, intentando recrear una conexión con la naturaleza y las antiguas tradiciones nórdicas. Desde “Ramnen kvæd” queda claro que la agresividad va a ser uno de los pilares del disco: guitarras afiladas, abundante tremolo picking y una batería que se convierte en auténtico motor de la maquinaria. Y aquí hay que detenerse en Nils “Dominator” Fjellström, encargado de las baquetas desde 2023. Su interpretación es demoledora, especialmente cuando aparecen los blast beats, aunque también demuestra recursos más variados en cortes como “Vardðlokkur”, donde introduce un ritmo mucho más dinámico y casi rockero. Las guitarras, por su parte, alternan el habitual rasgado blackmetalero con melodías de corte claramente nórdico, consiguiendo que el disco no se limite a una sucesión de ataques a toda velocidad. “Blóðsvǫrr” representa bastante bien esa convivencia entre ferocidad y folk, mientras que “Nordljós” desarrolla una vertiente más melódica sin perder la oscuridad. En “Mørkt” la banda se aleja temporalmente de la electricidad para sumergirse en terrenos ceremoniales y casi ritualistas, demostrando que Mørkgrim entiende el folk como parte esencial de la atmósfera y no simplemente como un adorno. Las voces de Hrafngrímnir son ásperas, agudas y profundamente abrasivas, con ese registro desgarrado que encaja perfectamente con la vertiente más primitiva del álbum. En “Freyja Kvað”, además, aparece la voz de Saga B, aportando un contraste diferente al habitual aullido blackmetalero. La producción busca un equilibrio peculiar: suficientemente potente para que la batería golpee con contundencia, pero conservando una cierta crudeza que evita que el conjunto pierda su carácter ancestral. Precisamente la mezcla puede resultar discutible, ya que las voces aparecen muy adelantadas y, en determinados momentos, parecen imponerse sobre unas guitarras que merecerían algo más de espacio. Aun así, hay momentos realmente inspirados, especialmente cuando los riffs negros se funden con melodías folk, teclados, cantos y pequeños detalles acústicos. “Garm” incluso introduce unas pinceladas de piano que amplían considerablemente la paleta sonora, mientras que “Vardðlokkur” demuestra que el grupo tampoco teme introducir cierto groove dentro de su propuesta. Sǫgur frá Norðfirði no pretende reinventar el black metal, sino recuperar una determinada sensibilidad y mezclarla con las inquietudes actuales de su creador. El resultado es un álbum oscuro, pagano y bastante atmosférico, con una instrumentación más elaborada de lo que podría sugerir su inspiración noventera. Quizá su principal inconveniente sea precisamente esa naturaleza fragmentaria: los pasajes folk y los ataques blackmetal pueden sentirse como episodios separados en lugar de formar siempre un flujo completamente natural. Pero cuando ambas caras coinciden, Mørkgrim encuentra su verdadera identidad: una música que suena tanto a bosque, ritual y tradición como a amplificador saturado y batería desbocada. Un debut tardío, pero con personalidad, que demuestra que algunas ideas pueden permanecer enterradas durante décadas esperando el momento adecuado para volver a salir a la superficie. (8,3).




1. Ramnen kvæd 03:45  
2. Blóðsvǫrr 04:27  
3. Mørkt 03:19  
4. Nordljós 03:08  
5. Freyja kvað 05:18  
6. Garm 03:37  
7. Vardðlokkur 02:29  
8. Outro 09:25   instrumental
9. I mørkrets djupa skog 02:24  
  37:52




Vinyl, LP, White Marbled

Vinyl, LP, Single Sided, White Marble





viernes, 25 de septiembre de 2026

AUTUMNFALL

 


Origen: Finlandia, Veneskoski.

Formados: 2019

Estilo: Black

Temática:?


Miembros:

  • Jussi Hänninen Bajo y guitarra
  • Olli Pirkkanen Batería
  • Tero Ruohonen Voces
Discografía:
  • Demo - 20 Demo 2020  
  • Passages Single 2021  
  • Ghosts of Light CD 2021  
  • Die with the Gods Single 2022  
  • Bleak Single 2022  
  • Bleak CD 2022  
  • Nimetön / Taival EP 2023  
  • A Serene Song Single 2024  
  • These Chambers Deep Single 2024  
  • Unveiling the Spirit Single 2024  
  • The Archaic Shadows CD 2024  
  • The Timeless Kin Single 2025  
  • Lightless Depths Single 2026  
  • Crystal Skies Single 2026  
  • The Archaic Sins CD 2026

THE ARCHAIC SINS (2026)

Desde las entrañas de la Finlandia más melancólica regresan Autumnfall con "The Archaic Sins", cuarto larga duración de un proyecto encabezado por Jussi Hänninen, antiguo cerebro compositivo de Fall of the Leafe. Y precisamente en aquel pasado reside buena parte del alma de este trabajo: salvo una composición, el álbum recupera material escrito entre 1998 y 2001, convenientemente revisado y registrado para la ocasión. Lejos de sonar como una simple colección de viejas maquetas, "The Archaic Sins" presenta un sonido perfectamente integrado en el presente, aunque con ese inconfundible aroma al metal extremo melódico de finales de los noventa. Las guitarras son, sin duda, las grandes protagonistas, alternando trémolos afilados con armonías de enorme carga melódica, riffs de corte death metal y pasajes más sombríos donde la atmósfera cobra especial importancia. La batería de Olli Pirkkanen se muestra igualmente importante para dotar de dinamismo a unas composiciones que rehúyen la monotonía. Los blast beats aparecen cuando la intensidad lo requiere, pero hay también numerosos cambios de ritmo y desarrollos a medio tiempo que permiten que las melodías respiren. Sobre este entramado instrumental se alza la voz de Tero Ruohonen, áspera, aguda y rabiosa, perfectamente instalada en ese territorio fronterizo entre el black metal y el death metal melódico. Sus registros aportan una dimensión más agresiva a unas composiciones que, por otro lado, poseen una marcada sensibilidad melancólica. Temas como “Lightless Depths” o “Pulse” muestran la vertiente más veloz y directa, mientras que “Dark Goddess” y especialmente “The Timeless Kin” permiten apreciar mejor la riqueza compositiva del disco. Hay algo genuinamente noventero en "The Archaic Sins", pero no suena a ejercicio de nostalgia barata. Las melodías fluyen con naturalidad, las guitarras se entrelazan constantemente y los cambios de intensidad aparecen integrados dentro de la propia estructura de las canciones. Autumnfall consiguen así recuperar unas composiciones que llevaban décadas esperando su momento sin convertirlas en piezas de museo. "The Archaic Sins" es, en definitiva, un álbum de black metal melódico oscuro, elegante y emocional, donde la crudeza convive con una sensibilidad melódica muy finlandesa. Un viaje al pasado que, paradójicamente, termina sonando plenamente vivo en el presente. (8.2).



1. Halo in Utopia 05:42  
2. Lightless Depths 04:35   
3. Dark Goddess 05:29  
4. Mists of Eternity 05:55  
5. Crystal Skies 07:33
6. Pulse 05:06  
7. The Blind Brother 06:00  
8. The Timeless Kin 05:57  
  46:17  




2 × Vinyl, LP, Album, Limited Edition, Repress, Red/Black Marble





jueves, 24 de septiembre de 2026

BEYOND SEVENTH DIMENSION - INTERVIEW




1. Beyond Seventh Dimension began in 2025 as a one-person instrumental project and, in a very short time, evolved into a full-length album. How do you look back on those early steps, and at what point did you feel the idea could grow into something much bigger than you had initially imagined?
Looking back, those early steps felt very natural because there was zero outside pressure—it was purely about translating the sounds and atmospheres I had in my head into reality. Initially, it was just meant to be a personal outlet, an instrumental sandbox. The turning point came when the compositions started taking on a genuine narrative weight and emotional gravity. Once the melodic themes and structural depth began matching the scale of the concepts I wanted to tackle, I realized this couldn't just remain a quiet side-project. It demanded a full-scale album treatment.


2. In this regard, the transformation of Beyond Seventh Dimension from a personal project into a collaborative effort involving various musicians is also interesting. What did each of those collaborations contribute to the final sound of “Tähtien ikuinen suru,” and to what extent do you consider the album to represent a strictly personal vision? 
At its core, the album remains a strictly personal vision; I wrote all the primary compositions, arrangements, and lyrical concepts. However, bringing in trusted collaborators—like Saku, who recorded guitar and bass parts, and other guys singing, acoustic guitars and solos added an organic human warmth and performance dynamic. Their musicianship elevated the material by injecting genuine grit and dynamic execution into the tracks, turning a solitary studio concept into a living, breathing metal record while preserving the original artistic intent.


3. “Tähtien ikuinen suru” can be categorized as atmospheric black metal, yet it also incorporates elements of more traditional black metal, death metal, ambient music, and even passages reminiscent of a cinematic soundtrack. How would you define the album’s sound, and how important is it to you not to be confined by the boundaries of a specific genre? 
I would define it simply as atmospheric metal driven by extremes—balancing the raw aggression of black and death metal with the vast, immersive textures of ambient and cinematic soundscapes. Staying confined to strict genre boundaries has never interested me. Music is about emotion and imagery first and foremost. If a melancholic synth pad, a brutal death metal groove, or a soaring black metal tremolo-picking run serves the song's atmosphere, it belongs there. Rules only suffocate creativity.


4. One of the album’s most striking features is the contrast between delicate, melancholic sections and moments where the guitars and drums surge with immense intensity. How did you work on that dynamic between atmosphere, melody, and aggression during the songwriting process?
That contrast is the lifeblood of this style of music. Melancholy loses its impact if it’s constant, and aggression becomes exhausting without space to breathe. During songwriting, I focused heavily on contrast as a narrative tool—treating quiet, desolate ambient passages or fragile melodies as the calm before a cosmic storm. When the heavy guitars and blast beats finally break through, they need to feel like an overwhelming tidal wave crashing down, making the emotional payoff much heavier and more resonant.


5. The universe, space, vastness, and our own insignificance in the face of the incomprehensible seem to lie at the heart of the album’s concept. What lies behind this fascination with the cosmos, and how does it connect to the deeply personal emotions found in the songs?
There is a profound, humbling comfort in looking up at the cosmos and realizing how completely insignificant we and our daily struggles are in the grand scheme of deep time and infinite space. That immense scale mirrors internal isolation. When you experience deep personal loss, grief, or depression, your inner world feels just as cold, vast, and silent as deep space. Connecting human vulnerability to cosmic scales bridges the gap between the infinitely large and the intimately personal.


6. I’d like to focus specifically on the lyrics. There is an interesting juxtaposition between colossal phenomena or timescales—the cosmos, other worlds, extinction, the Silurian period—and deeply human feelings like loneliness, loss, or depression. Were you intentionally aiming to establish that contrast between the infinite and the intimate?
Yes, absolutely. The lyrics were intentionally built around that exact parallel. Whether you are looking at the silent extinction of an ancient geological epoch or navigating a quiet, crushing bout of personal depression, the underlying emotional texture is remarkably similar: a confrontation with emptiness. Using grand, non-historical or cosmic backdrops allows us to examine raw, fragile human emotions from a slightly distanced, more philosophical perspective.


7. “Silurian Seas” is a great example of that gaze toward Earth’s extremely remote past. How does a song like that come into being? Do you start with a specific image or idea and build the music around it, or does the music itself end up suggesting the concept and lyrics?
It usually works as a two-way street, but in the case of "Silurian Seas," the historical fascination came first. I was drawn to the eerie, alien beauty of Earth's deep past—long before humanity existed, when the planet was dominated by vast, primordial oceans. That mental image dictated the cold, rolling, hydrodynamic flow of the riffs and the sweeping melodies. The music was then structured to feel like a slow drift across forgotten, prehistoric depths.




8. There is also a clear evolution throughout "Tähtien ikuinen suru", ranging from the atmospheric nature of the intro to much darker, more aggressive moments. Was it conceived from the start as an album with a specific narrative and arc, or did that structure emerge during the songwriting process? 
It was very much conceived with a deliberate arc in mind. An album should take the listener on a journey rather than just feeling like a random collection of songs. I wanted the record to open with an atmospheric invitation, gradually pulling the listener deeper into the darkness and heavier structural territory, before finally resolving into a place of quiet, lingering resonance.


9. "Rogue Planet – Symbol of Depression" is particularly interesting due to its title and its blend of darkness, atmosphere, and elements that stray from what we traditionally associate with black metal. What does this song represent for you within the album? Is it perhaps one of the tracks that best encapsulates Beyond Seventh Dimension’s compositional freedom?
"Rogue Planet" holds a special place because it serves as the emotional anchor of the album. A rogue planet—cast adrift in eternal darkness, untethered from any star—is the ultimate metaphor for profound isolation. Musically, it allowed me to break away from traditional black metal orthodoxy, blending melancholic doom elements, sweeping atmospheric layers, and harsh aggression. It definitely represents the absolute freedom of the project: following the emotional gravity of the concept wherever it leads, regardless of genre tags.


10. In works like this, production is crucial for ensuring that layers of guitars, keyboards, vocals, and drums coexist without losing depth. Saku Moilanen handled the mixing and mastering at Deep Noise Studios. What exactly were you aiming for regarding the album's sound, and what role did production play in creating that sense of space and melancholy? 
Saku did an incredible job at Deep Noise Studios. The goal for the production was to achieve a massive, wall-of-sound depth without sacrificing organic clarity. In atmospheric extreme metal, if the mix is too compressed or sterile, you lose the haunting coldness. Saku understood precisely how to balance the abrasive punch of the extreme metal elements with the vast, reverb-drenched spatial textures, ensuring that every layer—from the subtle synth pads to the crushing guitar walls—had room to breathe and evoke that core sense of melancholy.


11. The cover art for "Tähtien ikuinen suru", created by Finnish photographer Tiina Törmänen, fits perfectly with the album's cosmic and natural dimensions. What led you to choose her work, and what did you want to convey visually with this image? Was the cover conceived based on the album's concept, or did it end up influencing your own perception of the album? 
Tiina Törmänen’s photography captures the raw, majestic, and often melancholic beauty of the Finnish nature under vast night skies. Her work resonated instantly with the musical themes of isolation and cosmic vastness. Visually, the imagery bridges the earthly and the celestial, reminding us that we don't have to look into deep space to feel small—our own wilderness holds the same quiet eternity. It reinforced the atmosphere of the record so perfectly that it felt like an extension of the music itself.


12. The album is being released by Inverse Records, a label with a significant presence in the Finnish metal scene. How did the connection with the label come about, and how important is it for such a young project to find a company that understands its vision right from the start?
I was trying to get my song into Inverse Records' playlist on Spotify and they asked me if I would like some help in promotion and stuff. For a project as young and personal as Beyond Seventh Dimension, having a dedicated label partner that respects your independent artistic vision is invaluable. It takes a massive amount of weight off administrative logistics, allowing the focus to remain purely on the creative and promotional aspects of the music.


13. Finland has a very distinct identity within metal, yet when discussing black metal specifically, the international conversation often immediately turns to Sweden and Norway. From your perspective as Finnish musicians, what differences do you perceive between the Finnish black metal tradition and the Swedish scene? Is there still a genuine influence from the Swedish school on new generations of Finnish musicians?
The Finnish metal scene has always possessed a distinct, idiosyncratic personality—often leaning heavier into melancholic introspection, raw melancholy, and an unpolished, idiosyncratic atmosphere compared to the more structured melodies of Sweden or the aggressive frost of Norway. While the classic Swedish death and black metal schools certainly laid foundational groundwork for many musicians growing up, Finland’s metal identity has always marched to its own bleak, independent drumbeat.


14. Some of the musicians associated with Beyond Seventh Dimension have extensive backgrounds in the Finnish metal scene; Saku Moilanen, for instance, has been involved in projects such as Red Moon Architect, Before the Dawn, Godflesh Deformed, and Slaughterror. To what extent does that experience across different scenes and styles—along with contact with musicians from other Nordic countries—filter into the music of Beyond Seventh Dimension?
That deep collective background brings a level of intuitive craftsmanship and maturity to the table. When you work with musicians who have spent decades navigating everything from doom and melodic death metal to underground extreme metal, they bring an instinctive understanding of how arrangements breathe, how tones sit together, and how to serve the emotional core of a song without overcomplicating it. That experience implicitly shapes the depth and polish of Beyond Seventh Dimension.


15. How do you envision the future of Beyond Seventh Dimension? You’ve already mentioned delving deeper into atmospheric black metal, but after Tähtien ikuinen suru, do you think the project will continue to explore the same sonic universe, or are there other territories—musical, lyrical, or even related to forming a stable lineup—that you’d like to explore on the next album?
The sonic universe of Beyond Seventh Dimension is vast, so there is still plenty of deep space left to explore within atmospheric extreme metal. Musically, I want to keep pushing the boundaries between crushing heaviness and fragile ambient melancholy. Lyrically, we will likely continue touching upon cosmic, historical, and existential themes. As for a live or stable lineup, the project remains primarily a studio-driven vehicle, but I am always open to where the evolution of the music naturally leads.


16. What were your musical beginnings like? What were the first concerts you attended and the first albums you bought? What event in your lives drove you to want to become musicians?
My musical awakening came from diving headfirst into heavy, atmospheric, and guitar-driven music. Discovering foundational heavy metal and classic rock artists like Metallica and Pink Floyd left a permanent mark on me—showing me both the raw power of heavy riffs and the incredible hypnotic depth of atmospheric composition. What drove me to become a musician was the realization that music could articulate complex, wordless emotions—loneliness, awe, and melancholy—in a way nothing else could.


17. Which album, for you, embodies the essence of black metal? What are the most recent albums you’ve purchased?
For me, the essence of black metal lies in its ability to create an authentic, transportive atmosphere of cold isolation and grandeur, rather than just relying on superficial aggression. As for recent listening, I constantly gravitate toward immersive releases across the atmospheric metal and ambient spectrum that push sonic textures to the limit.


18. Thank you very much for taking the time to answer these questions for Black Metal Spirit; if you’d like to add anything for Beyond Seventh Dimension’s fans, this is the place to do it. I hope the questions were to your liking.
Thank you for the insightful questions; they really cut to the heart of what this album is about. To anyone listening to Tähtien ikuinen suru: thank you for taking the journey into the cosmic cold with me. If you want to dive in, a great track to start with is "Blazing Tears of Nebulae." Turn off the lights, look up at the stars, and let the music take you there.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------



Black vinyl LP in regular jacket with a photographic innersleeve and a PVC innersleeve